Servicios de Inmigración y Empleo

¿Quién tiene el Derecho de Ofrecer Asesoramiento y Representar Inmigrantes?

Cualquier persona. Canadá es un país que garantiza libertades amplias a sus ciudadanos, y cuando se trata de dar asesoramiento. Nadie puede prohibir esto, de la misma forma que nadie puede obligar a alguien a pedir asesoramiento. Cuando se trata de aspectos de inmigración, no hay una interpretación especial de los derechos y libertades generales que la gente tiene aquí. ¿Qué tienen que decir sobre esto las normas legales del gobierno? Nos encontramos con que, una persona que desee presentar una aplicación para obtener estatus permanente en Canadá, no está obligada a utilizar la ayuda y los conocimientos de representantes especializados, asesores o consultores de inmigración. Al mismo tiempo, el gobierno de Canadá está obligado a tratar igualmente a todos los solicitantes, ya sea que hagan uso de los servicios de un especialista o no. Sin embargo, en la mayoría de los casos vale la pena pedir ayuda a alguien que puede representar a un inmigrante, evitando así todo tipo de errores que se puedan cometer cuando uno no está familiarizado con la ley de inmigración canadiense, con sus cambios implementados, así como con todos los procedimientos necesarios y prácticas.

Las normativas legales diferencian dos grupos de personas que están calificadas para representar a inmigrantes. Ellos se caracterizan por lo siguiente:

1. Los que pueden ser compensados por sus servicios;

2. Aquellos que no pueden ser compensados por sus servicios.

Por lo tanto, la diferencia principal es el derecho de cobrar por los servicios prestados al solicitante. Dentro del primer grupo, las personas autorizadas son:

1. Abogados, miembros de la Asociación Canadiense de Abogados, así como estudiantes de derecho que trabajen bajo la dirección de un abogado reconocido;

2. Consultores de Inmigración que sean miembros de la Sociedad Canadiense de Consultores de Inmigración;

3. Notarios en la provincia de Quebec, así como los estudiantes de derecho que trabajen bajo su dirección.

En el segundo grupo se encuentran personas particulares u organizaciones sociales, como por ejemplo:

1. Varias asociaciones no-religiosas y no gubernamentales;

2. Amigos y conocidos;

3. Miembros de familia.

Este grupo de representantes no necesita ninguna autorización legal especial. Sin embargo, cada persona que desee utilizar su asistencia DEBE hacer una declaración por escrito al Ministerio de Ciudadanía e Inmigración de Canadá (CIC) indicando que ellos pueden revelar su información a la persona que los representa. Esto puede hacerse por medio de un formulario especial: IMM 5476B. Los asesores que pertenecen a este grupo no pueden – cabe enfatizar nuevamente – colectar ningún tipo de pago de sus "clientes" por ningún tipo de asistencia prestada. Es importante tener en cuenta dos puntos:

1. Este grupo de asesores no tiene en realidad ninguna responsabilidad por cualquier error en el proceso de aplicación, ya que actúan de "buena fe" y con el acuerdo del solicitante;

2. Asesores no profesionales pueden no estar al día con la ley de inmigración y pueden no estar familiarizados con las tendencias actuales y nociones del gobierno canadiense sobre los aspectos demográficos y económicos, en los que la inmigración juega un rol importante.

Considerando estas estipulaciones, un solicitante potencial debe considerar seriamente si es prudente asumir el riesgo de ahorrar dinero al no emplear la ayuda de un profesional en un tema tan importante como la inmigración.

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